Una respuesta al proteccionismo
Un ambicioso acuerdo comercial entre la UE y Japón ha sido firmado este pasado julio. Las negociaciones se iniciaron hace un lustro cuando en 2013 los gobiernos de la UE encargaron a la Comisión Europea iniciar negociaciones con el país nipón. Unas negociaciones que se han dilatado durante 18 rondas de negociación, la última tuvo lugar en abril de 2017. El 6 de julio del mismo año, la Unión Europea y Japón llegaron a un principio de acuerdo sobre los principales elementos del Acuerdo de Asociación Económica UE-Japón. [1] En opinión de algunos expertos, la firma de este acuerdo no solo tiene un fin comercial sino que implica un mensaje y una reacción frente al repliegue proteccionista del presidente estadounidense.[2]
No obstante, un análisis del contenido del Acuerdo en cifras dice mucho más ya que las empresas de la UE exportan cada año a Japón más de 58.000 millones de euros en bienes y 28.000 millones de euros en servicios. Con este instrumento se eliminará la gran mayoría de los 1.000 millones de euros de los derechos pagados anualmente por las empresas de la UE que exportan a Japón, así como una serie de arraigadas barreras regulatorias. A la vez dicho acuerdo abrirá el mercado japonés de 127 millones de consumidores a las principales exportaciones agrícolas de la UE y aumentará las oportunidades de exportación de la UE en una gama de otros sectores.
Por un lado, respecto a las exportaciones agrícolas de la UE, el acuerdo afecta a los aranceles de muchos quesos, como el Gouda y el Cheddar (que actualmente se encuentran en el 29,8%), así como a las exportaciones de vino (actualmente con un promedio del 15%). Además, permite que la UE aumente sus exportaciones de carne de bovino a Japón, mientras que en la carne de cerdo habrá comercio libre de derechos en la carne procesada y casi libre de aranceles para la carne fresca. Asimismo, garantiza la protección en Japón de más de 200 productos agrícolas europeos de alta calidad (Indicaciones Geográficas, IG) y garantizará la protección de una selección de IG japonesas en la UE.
Además, establece períodos de transición antes de la apertura en mercados especialmente sensibles para la UE, como el de la automoción[3], que como se puede observar en la siguiente imagen consiste en la segunda categoría de productos que la UE exporta a Japón, y que suponen el 14,38% del comercio que implica 9.941.226 miles de euros. Sin embargo, las importaciones procedentes de Japón de automóviles asciende a 20.986.186 miles de euros (son el 24,38% de las importaciones). En la siguiente imagen se pueden observar las principales categorías de productos importados/exportados entre ambas regiones:

Por otro lado, el acuerdo abre mercados de servicios, en particular servicios financieros, comercio electrónico, telecomunicaciones y transporte. Se trata de garantizar a las empresas de la UE el acceso a los grandes mercados de aprovisionamiento de Japón en 48 grandes ciudades y elimina los obstáculos a la contratación en el sector ferroviario de importancia económica a nivel nacional.
Frente al clima de incertidumbre en el comercio internacional derivado de las olas proteccionistas y posibles guerras comerciales, la UE ha optado por continuar con su agenda y su mirada en el liberalismo comercial y su compromiso con sus principales socios comerciales. Si le interesa el mercado japonés y está pensando en exportar al país del sol naciente, desde Dos Aguas le podemos dar apoyo en la planificación y guía camino de la exportación. ¡No pierda la oportunidad!
Un breve resumen del Principio de Acuerdo entre la UE y Japón

