Desde que Donald Trump alcanzara la presidencia de los Estados Unidos el pasado 9 de noviembre de 2016 se creó una gran incertidumbre en los mercados internacionales y especialmente en la Organización Mundial del Comercio (en adelante, OMC). Antes de ser elegido presidente ya había mostrado su intención de abandonar la OMC debido a su desacuerdo con los acuerdos y tratados firmados en su seno.[1] Desde el 2016, los temores por la aparición de guerras comerciales se han disparado, el miedo y las respuestas al proteccionismo son cada día más evidentes. Cada vez más es frecuente escuchar a analistas a hablar de este fenómeno, pero ¿en qué consiste una guerra comercial? ¿cuáles son las consecuencias de las mismas? Estas cuestiones se resolverán a continuación:
¿En qué consiste una guerra comercial?
Una guerra comercial es un conflicto entre dos o más naciones consistente en llevar a cabo acciones para restringir la entrada de uno o varios productos de importación de otra nación o de un grupo de naciones determinado. El contenido puede ser variado desde el establecimiento o subida de aranceles comerciales pasando por cuotas de importaciones hasta la prohibición de toda la importación de un producto. Actuando de este modo se busca la mejora de la producción nacional, con el objetivo de crear empleos y revitalizar el sector, así como las importaciones o exportaciones.
No obstante, ante tal actuación unilateral de una de las partes, la contraparte actúa adoptando regulaciones similares en represalia que provocarán nuevas medidas por parte del primer país.
¿Cuáles son las consecuencias de las mismas?
La consecuencia más directa es el aumento de los precios, es decir, los consumidores pagan más por el mismo producto. Además, este tipo de disputas comerciales conducen a la interrupción del comercio y de las cadenas de suministro globales lo que finalmente produce un daño en la rentabilidad de las empresas que importadoras y exportadoras.
Sin embargo, no solo es perjudicial la existencia de la guerra comercial sino las amenazas de una guerra comercial también tienen su impacto negativo en el mercado de valores. En definitiva, hay una afectación del crecimiento económico global.
Y si echamos un vistazo a la historia…
La historia reciente de la economía de Estados Unidos nos muestra que ya en 1930, el Congreso de Estados Unidos subió los aranceles a determinados productos, con el conocido arancel Smoot-Hawley, y muchos países respondieron subiendo los impuestos también. Esto sucedió en los inicios de la Gran Depresión y probablemente la hizo más cruenta, [2]donde se redujo el comercio internacional en casi dos tercios.
De este modo, la comunidad internacional, tomando nota de lo destructivos que a lo largo de la historia han sido los conflictos económicos, había optado por intentar resolver los enfrentamientos comerciales dotándose de un conjunto de reglas imbricadas en la OMC[3], alejándose de las medidas proteccionistas y abrazando políticas liberales.
¿En qué consisten las nuevas medidas proteccionistas de Washington?
La balanza comercial entre ambos países es desigual en favor de China, es decir, Estados Unidos adquiere más productos del gigante asiático que a la inversa. Esta situación se observa en el siguiente gráfico:

Los aranceles del 25% del presidente Trump afectan a 1.300 productos pertenecientes a las industrias de la tecnología de la información y la comunicación, la industria aeroespacial y la maquinaria. A continuación, podemos ver con mayor detalle los principales productos nominados por el ejecutivo americano:

Mientras que el contraataque de China se centra en productos agrícolas de EE. UU como: carne, pescado, frutas, cereales, alcohol, algodón, etc.[4] A continuación, se desglosan los principales productos víctimas del contraataque chino:

Conclusión:
Las guerras comerciales nunca son instrumento adecuado para buscar un crecimiento económico de una región o país, pues al final con la subida de los precios quien sufre son los consumidores que pierden capacidad de compra, repercutiendo directamente sobre el tejido empresarial. Además, responden a actuaciones basadas en el “ojo por ojo” que deben ser alejadas de la diplomacia y de las relaciones internacionales y económicas.
Fuentes:
[1] Tim Worstall (25 de julio de 2016), Donald Trump’s Ludicrous Idea Of Pulling The US From The World Trade Organisation, Forbes. Disponible online (link) [Último acceso: 16.08.2018]
[2] BBC Mundo Redacción (31 de mayo de 2018), Qué es una guerra comercial, cuáles son sus armas y quiénes son sus principales víctimas, BBC. Disponible online (link) [Último acceso: 16.08.2018]
[3] Federico Steinberg (19 de marzo de 2018), What you need to know about Trump’s trade war, Real Instituto Elcano. ADisponible online (link) [Último acceso: 16.08.2018]
[4] Bob Bryan (11 de julio de 2018) China just slammed massive tariffs on $34 billion worth of US goods — here’s what will get hit, Business Insider. Disponible online (link) [Último acceso: 16.08.2018]
Gráficos:
Avi Salzman y Evie Liu (9 de abril de 2018), The Brewing U.S.-China Trade War, Explained in Charts, Barron’s. Disponible online (link) [Último acceso: 16.08.2018]
¿Te gustan las gráficas y las infografías? ¡No te pierdas las siguientes!:
Jeff Desjardins (18 de julio de 2018), A brief history of US trade wars, Business Insider. Disponible online (link) [Último acceso: 16.08.2018]
* NOTA: el actual post originalmente se publicó en el Blog de Dos Aguas Consulting el 17 de septiembre de 2018 (link)
