Farmaindustria, Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica en España, ha publicado recientemente un análisis que muestra que el gasto público farmacéutico español ha disminuido, pero sin sacrificar en innovación. Los últimos datos muestran que, aunque el sector sanitario público no está gastando tanto en productos farmacéuticos como en el año 2010, los medicamentos innovadores sí llegan a los pacientes. En 2017, el gasto en productos farmacéuticos representó un 1,43% del PIB, inferior al 1,57% del año 2010. Esto es posible gracias a la presión sobre los precios después de la caducidad de una patente y la aparición en el mercado de productos genéricos. Esto se conoce como precios de referencia. Actualmente, 8 de cada 10 productos farmacéuticos consumidos son genéricos y representan el 55% del mercado farmacéutico español. Además, la industria farmacéutica tiene una tasa de éxito baja, con solo el 11,8% de los compuestos que llegan al mercado y cuentan con la aprobación de las autoridades sanitarias.
Figura 1. Gasto total farmacéutico a lo largo de los años (2010-2017)

Fuente: adaptación del gráfico de Farmaindustria
Al mismo tiempo, el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad publicó la Estadística de Gasto Sanitario Público de 2016. En este informe, se realiza un análisis a nivel de país y de manera autónoma. El gasto público en salud se basa en el análisis de la cantidad final del servicio solicitado, incluidos los datos de todas las diferentes instituciones de salud que brindan asistencia sanitaria o la financian. Este informe representa la base para el informe del Sistema de Cuentas de Salud que sigue al manual del Sistema A de Cuentas de Salud publicado por la OCDE en el año 2000.
El Informe sobre el gasto público en salud muestra que, de 2012 a 2016, el porcentaje del PIB relativo al gasto público en salud fue de alrededor del 6%, alcanzando los 66,7 € millones en 2016. La remuneración de los profesionales de la salud en el sector representó un total de 44,5% del gasto en 2016, que asciende a 29,7 millones de euros. En 2016, el gasto farmacéutico fue de 10,9 millones € y los dispositivos médicos y las transferencias de 1,2 millones €.
Entre las diferentes comunidades autónomas, las que tienen el mayor porcentaje del gasto del PIB en salud pública fueron Extremadura (9,4%), Asturias (7,6%) y Murcia (7,5%). Sin embargo, el País Vasco y Asturias fueron los que más gastaron por ciudadano con 1,669 € y 1,577 €, respectivamente. En 2016, Cataluña, Andalucía y Madrid representaron el 44.2% del gasto público total en salud. Hay que señalar que también son las tres comunidades autónomas más pobladas. Además, Cataluña y Madrid reúnen la mayoría de los hospitales que ofrecen servicios altamente especializados para el resto del país.
Figura 2. Porcentaje del Bruto Interno Regional invertido en gastos de salud. 2016

Fuente: adaptado de los datos del Ministerio de Salud sobre el gasto regional
