Fuente (fotografía): Michael Gaida (precondo.ca)
Este post describe los aspectos básicos de las principales opciones que existen para la creación de una empresa en España, así como los procedimientos esenciales que el inversor extranjero debe cumplir dentro de cada una de sus modalidades.
Establecer una empresa en España es simple. Las tipologías de empresas en España están en sintonía con las existentes en el resto de los países de la OCDE. Existe una amplia gama de posibilidades para elegir. Y, cada modalidad de empresa responde a las necesidades de los diferentes tipos de inversores. En este post, vamos a explicar tres de estas modalidades que creemos que son las más comunes y útiles.
Abrir una oficina de representación en España
Una oficina de representación puede realizar todas aquellas actividades que no estén directamente involucradas en la realización de la actividad empresarial. Es decir, puede llevar a cabo tareas auxiliares, como estudios de mercado, publicidad, actividades promocionales, recopilación de información, preparación de todo tipo de actividades para la empresa, etc.
Sin embargo, una oficina de representación no tiene personalidad jurídica separada de su empresa matriz. Por ello, no es necesario que se incluya en el Registro Mercantil ni que se establezca mediante una escritura pública ante notario. Además, una oficina de representación no tiene un capital social mínimo.
Si decide abrir una oficina de representación en España, Dos Aguas podría representar a su empresa y llevar a cabo todas las actividades mencionadas anteriormente. En este caso, su empresa no tendría un organismo administrativo en España, ya que solo actuaríamos de acuerdo con los poderes expresamente otorgados por su empresa. Por lo tanto, es importante mencionar que estas oficinas de representación no pueden realizar operaciones económicas (por ejemplo, la emisión de facturas). De hecho, generalmente son el primer paso antes de tomar la decisión de establecerse permanentemente.
Traer una empresa extranjera a España abriendo una sucursal
La creación de una sucursal es la forma más común de implantar una empresa extranjera en España. Una sucursal tiene autonomía y puede ejercer una actividad económica. Siendo un establecimiento secundario que desarrolla las actividades de la empresa matriz. Sin embargo, no tiene personalidad jurídica propia.
Si elige esta alternativa, Dos Aguas no solo podría hacer lo que se describe en la oficina de representación, sino también llevar a cabo los siguientes procedimientos:
- Obtención de un certificado que demuestre que la empresa matriz cumple con las leyes de su país de origen
- Ingreso del capital social en la entidad bancaria
- Constitución de la sucursal ante notario
- Obtención del NIF (Número de Identificación Fiscal en España),
- Pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales
- Registro de la sucursal en el Registro Mercantil
Traer una empresa extranjera a España abriendo una filial
Este método significa la integración completa de una empresa extranjera en el mercado español. La principal diferencia entre una filial y una sucursal es que la filial tiene personalidad jurídica propia. Las empresas filiales están constituidas con capital extranjero, pero a efectos prácticos se consideran empresas españolas. Esto significa que, para abrir una empresa filial, el proceso es muy similar al de crear una nueva empresa en España.
Si elige la apertura de una filial, Dos Aguas podría implementar los escenarios vistos en los otros dos tipos de empresas, además de los siguientes procedimientos:
- Obtención del un NIF definitivo (el NIF es el Número de Identificación fFscal de la empresa, que solo se asigna después de haber obtenido el NIF provisional)
- Inscripción de la empresa en el Registro Mercantil
- Registro de la filial en el Registro de Inversiones Extranjeras del Ministerio de Economía.

